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CÓMO MEJORAR EN TUS RELACIONES SOCIALES

Cuándo te encuentras en un grupo y hay personas que no conoces ¿te cierras y no te atreves a unirte a ellos? ¿Sientes que la vergüenza se apodera de ti y no sabes qué hacer? ¿Te molestas con facilidad ante conductas de otras personas?

relaciones sociales

Para empezar a mejorar tus relaciones sociales es importante tener en cuenta estos 6 aspectos:
  • Mantén una escucha activa: en los grupos sociales interésate por lo que estén hablando. No hace falta hablar si no lo deseas, tu comunicación verbal es muy importante para dar a entender que te encuentras dentro del círculo. Para ello, saca tus manos de los bolsillos, no cruces los brazos, deja de chatear con el móvil, mantén una actitud abierta, mira a los ojos y asiente ante aquello que te dicen para hacer ver que los estás escuchando. 
  • Implícate: No te aísles. Si tienes la oportunidad de hablar, aporta tu opinión de forma subjetiva respetando la opinión de los demás. No dejes que lo que has dicho pase por alto, estás en tu derecho de expresar aquello que sientes.
  • Renuncia a la telepatía: deja de intentar leer el pensamiento de los demás. No "descifres" cada gesto o frase que dicen y mucho menos pensar que lo han hecho con alguna mala intención hacia tu persona. Muchas veces ni la propia persona se da cuenta de ello. Es mejor pedir explicación de ciertas frases o comportamientos en lugar de entrar en conflicto, de esta forma, los malentendidos disminuirán.
  • Pasa a un primer plano: “Me espero a que me salude y no lo hace”, “espero que me llame y no lo hace” A todos nos gustaría que las demás personas fuesen o actuasen en ciertos momentos como nosotros lo haríamos y esperamos a que sucedan ciertas conductas... hasta que vemos que no suceden. La frase de “no esperes nada de nadie, espera todo de ti” tenemos que aplicarla en nuestra vida. No dejes que sea el otro quien actúe, ya basta de esperar y da el paso :)
  • Cuida tus expectativas: “Pues yo me pensaba que él/ella era de una forma y es de otra”. Cuando las expectativas previas que depositamos en otras personas no se cumplen es cuando empezamos a desconfiar de esa persona, pero lo que cambian no son las personas, cambia nuestra forma de verlas. Piensas que esa persona te ha engañado, pero eran tus expectativas.
  • Deja que la incertidumbre sea incertidumbre: en este mundo no lo podemos controlar todo, no podemos prevenir muchas veces lo que va a ocurrir, sobretodo en conductas de personas que no conocemos.  No te preocupes por acontecimientos que escapan a tu control, ya que tu mente irá a mil por hora sin necesidad alguna. Céntrate en lo que sí puedes controlar, como es tu actitud frente a las situaciones.
actitud en relaciones

Pero atento/a, cuidado con:
  • La baja autoestima: Confía en ti, no dejes que el miedo al rechazo o a hacer el ridículo te carcoma. Es una de las cosas más importantes a la hora de actuar. Cuando confiamos en nosotros mismos podemos lanzarnos sin importar lo que digan los demás, puestos que tenemos seguridad en aquello que hacemos y decimos. Esa seguridad se forja con una sana autoestima. ¿Cómo te ves a ti mismo? Cambia el chip y quiérete tal y como eres. Todos cometemos errores y de ellos aprendemos (Ver post “APRENDER DE LOS ERRORES”).
  • Los celos: también son una forma de intentar adivinar aquello que la otra persona piensa, siente o hace. El tomar el control de su Red social o de su Whatsapp para sentirte tranquil@ es tomar el control de su vida. Todos tenemos nuestra burbuja de intimidad, que, ni las personas más cercanas deberían explotar. No obstante, es importante aclarar ciertas conductas que realiza esa persona sin adelantarnos a los acontecimientos. Sé un libro abierto y dale el beneficio de la duda para que se exprese y sienta confianza contigo. Muchas veces vemos fantasmas donde no los hay.
Te recomiendo la lectura de:



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PERSONAS TÓXICAS

Estoy segura que todos hemos conocido alguna vez a una persona tóxica, una persona que nos produce malestar y nos hace la vida imposible.

Para qué entiendas cómo actúan, vamos a simular que este tipo de personas son como una araña. Como cualquier araña, tejen su red con un propósito: conseguir aquello que quieren. Cuando desafortunadamente alguien cae en su telaraña, la persona se convierte en un títere que, de no liberarse de los hilos de la araña, puede terminar por consumirla física y emocionalmente.

Dicho de otra forma, una persona tóxica es esa persona que no te permite avanzar, que te desgasta física y sobretodo emocionalmente absorbiendo todo tu tiempo. A través de la manipulación, se las ingenia para conseguir aquello que quiere. Una persona tóxica puede ser cualquiera, un amigo, un jefe, un compañero de trabajo o de estudios, un conocido, un vecino, un familiar, etc.



Es por ello que en este post quiero compartir con vosotros/as cómo son este tipo de personas para que así puedas identificarlas y evitar caer en su telaraña.

Tipos de personas tóxicas:
  • El culpabilizador: “con lo que yo he hecho por ti, y así me lo pagas…”, “esto pasa por tu culpa”. Este tipo de persona pretenderá culparte de todas las cosas que suceden a su y a tu alrededor.
  • El envidioso protagonista: pretende parecer el rey o la reina del mambo, aunque esconde un gran sentimiento de inferioridad. No te escucha. Y gracias a su egocentrismo, y su afán de protagonismo acaparará toda la atención pretendiendo eclipsarte.
  • El lobo con piel de cordero: es esa persona que parece que lo hace todo por ti, que te ayuda, que mira por tu bien, pero que poco a poco y sin darte cuenta termina alejándote de las cosas que realmente quieres. Te echa indirectas controlándote como: “es lo que te conviene”, te recordara tus errores y te descalificará “que pesado eres”, “no puedes hacerlo” “que tonto eres”.
  • El ogro agresivo: es aquel que desprecia, ofende y critica destructivamente. Suele ser sarcástico y te lanzará pequeñas púas, como si fueses un juego de dardos hacia nuestra persona, tirando por tierra aquello que digamos. Resulta intimidante puesto que es violento a nivel físico y verbal.
  • El mentiroso: es aquella persona que miente a los demás, y te miente a ti para conseguir aquello que quiere. Suele hablar de los demás por detrás, a su espalda con malas intenciones. Crea rumores.
  • El psicópata: proyecta una imagen hacia los demás que no es la que corresponde, se esconde tras una máscara. Son impulsivos, caprichosos, obsesionados, antisociales, falsos, crueles y orgullosos de sí mismos. Además, sólo les interesa el poder, suelen ser rencorosos y viven amargados.
  • El vago: es esa persona que continuamente se hace la herida, la pobre, se lamenta para escabullirse de ciertas cosas y encasquetártelas a ti. Deja de asumir responsabilidades y se aprovecha de tus buenas intenciones. Te tomará el pelo. Suele ser conformista y mediocre. “para qué esforzarte si total…”.
Hay muchos más tipos de personas tóxicas, algunos de ellas más sutiles pero igual de letales.

Una persona tóxica te puede “intoxicar” de la siguiente forma:
  • Destruirá tu autoestima, disminuyendo tu estado de ánimo.
  • Anulará tu autonomía, adueñándose de ti.
  • Te desmotivará para alcanzar tus objetivos y metas, marcando tu camino. Puedes llegar a sentirte desorientado/a y sin rumbo.
  • Aumentarán tu estrés y sobrecarga emocional.



¿Qué he hecho yo para caer en las redes de ésta persona?

Muchas veces no vale la pena ni echar la vista atrás para ver cómo habíamos llegado a caer en sus redes. Tú no has hecho nada, este tipo de personas nos rodean y se las ingenian para saber cómo manipular.

¿Qué hacer ante estas personas?

Sé fuerte, y ante las críticas destructivas puedes hacer lo que hablamos en el artículo: “Cómo afrontar las críticas” (visítalo AQUÍ). No te conviertas en alguien que no quieres y terminar con un gran desgaste emocional. Mi consejo ante este tipo de personas es alejarse de su camino lo antes posible, ignorarlas y seguir con tu vida. Hazte valer, y defiende tus derechos a decir “SÍ” o a decir “NO”. No vives por ni para esas personas, vive por y para ti. No esperes nada de nadie, y espéralo todo de ti.


Libro recomendado: “Gente tóxica” de Bernardo Stamateas.

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ACEPTAR LA PÉRDIDA

Cuando hablamos de pérdida tendemos a pensar que es el fallecimiento de una persona querida, pero existen muchos otros tipos de pérdidas por las que también podemos pasar por un duelo: una mascota, una vivienda, un trabajo, una relación, un objeto o recuerdo al que teníamos mucho cariño, etc.

Si te dijera que el proceso de duelo es fácil y rápido te mentiría. Aún con un buen acompañamiento, resulta un tránsito complejo, aunque no imposible. El proceso de duelo se constituye por una serie de fases, y conocerlas te permitirá entender  la situación en la que te encuentras, así como las sensaciones y sentimientos que te surgirán. No siempre se dan todas, pero a nivel general esto sucede en la mayoría de las personas. Las fases son las siguientes:
  • Negación: la sensación es parecida a creer que es mentira o un sueño.
  • Ira: enfado hacia los que están a su alrededor o hacia uno mismo.
  • Negociación: sus frases suelen empezar por “ojala…”, “y si…”. Se desea retroceder en el tiempo.
  • Depresión: sensación de vacío y gran tristeza.
  • Aceptación: empezar a aceptar la realidad, reorganizarse, reestablecer su vida.

ojo triste


En este post no vas a encontrar la solución para que asumas una pérdida, puesto que cada pérdida es diferente, cada situación es diferente y cada persona es única. Pero sí que voy a exponer algunos aspectos que es bueno tener en cuenta cuando una persona se encuentra en un proceso de duelo:

No es olvidar: algunas personas cuando están en proceso de duelo piensan que superarlo es olvidar a esa persona. ¡Para nada! Superar un duelo es aceptar la pérdida y  recordar el pasado sin sufrimiento. Esa persona siempre va a seguir ahí contigo, en tu corazón, en tu recuerdo, dentro de ti. Es por ello que muchas personas cuando por ejemplo han sufrido la pérdida de su marido, temen estar con otra persona porque les da la sensación de estar traicionándolo, o incluso cuando una familia pierde a un hijo y no quieren tener a otro por la misma sensación de olvido. Por ello es importante que se tenga en cuenta que, el hecho de seguir con tu vida no implica que estés olvidando lo que ha significado esa persona para ti.

Quédate con lo bueno: muchas personas se quedan con la última imagen de esa persona, la imagen de cuando estaba sufriendo, la imagen cuando ya se había ido, y el tener ese recuerdo en la mente aumenta la pena. Por ello, es mejor recordar aquellos buenos momentos que has vivido con esa persona, no con pena, sino con nostalgia, de un momento que disfrutaste, y es ese recuerdo el que permanecerá en ti.

Pon color en tu vida: El color influye en nuestra forma de ver las cosas, en nuestras emociones y sentimientos. Vamos a hacer una prueba. Mira estas dos imágenes y ponles a cada una un adjetivo que no tenga que ver con el color, sino en lo que te transmite, piensa en una emoción, un sentimiento:


Mientras que la primera imagen es más probable que transmita alegría, entretenimiento, diversión, asombro, etc. la otra es más probable que nos transmita monotonía, tristeza, apatía, etc. Es por ello que si empiezas por cambiar pequeñas cosas de tu entorno a colores mucho más llamativos ayudará a mover en ti otro tipo de emociones más positivas.

Objetivo: asumir una pérdida no es estar de acuerdo o sentirse bien con aquello que se ha perdido, el objetivo del proceso de duelo es que rehagas tu vida. Con paciencia y por supuesto, todo a su ritmo. Estar en un estado de ánimo decaído es normal después de haber sufrido una pérdida, pero el mundo no se detiene a tu alrededor, el mundo sigue. Quedarse quieto/a no te va a aportar nada, lucha por seguir con tu vida. Empieza a dedicar tus energías a la vida y no a la pérdida.

No estás solo/a: existen buenos profesionales como los psicólogos en los que podrás realizar una terapia de acompañamiento en el duelo. En este tipo de terapia la persona va pasando por cada una de las frases nombradas y el psicólogo supone un guía en tu camino a través del cual podrás transmitirle tus emociones y sensaciones, a la vez que irás aprendiendo estrategias para seguir adelante. Recuerda: ser fuerte no significa no llorar, saca todas tus emociones y no las reprimas.

Espero que te haya parecido interesante el post de PSICÓLOGOS TERUEL :) Puedes seguirme en las redes sociales, como Facebook: "Psicóloga Raquel Ribes", twitter "@psicologaribes". Más artículos en: Los engranajes de la Psicología. Te espero aquí en el próximo post :)

Me siento raro/a ¿Qué me sucede?

En ocasiones estamos así… "raros". Y es que usamos ese adjetivo porque no encontramos otra definición, no sabemos si estamos tristes, enfadados, emocionados, asustados, preocupados, agobiados… No llegamos a encontrar una definición exacta de lo que nos pasa.

Cuando estamos en ese “estado” parece que nos encontremos ausentes e incluso susceptibles a cualquier cosa. Debido a esa falta de contacto con la emoción principal, no sabemos qué comunicar a los demás, y de repente te ves envuelto/a en una situación de malos entendidos, discusiones y conflictos con los que no teníamos intención de empezar. Es en esos momentos cuando nos damos cuenta de que “algo” está pasando… pero no sabemos el qué ni cómo solucionarlo.


Llegar a comprender nuestro estado de ánimo es complejo, pero puedes empezar por sencillos pasos:

  • Escúchate: escucharse a uno mismo implica escuchar las emociones, los sentimientos y sensaciones. Párate, cierra los ojos y respira, ¿qué te transmite tu cuerpo?, ¿qué parte del cuerpo se encuentra tensa y que partes están relajadas? La mente muchas veces se expresa a través del cuerpo, es por eso que, cuando nos duele por ejemplo la cabeza o el cuello, es probable que hayamos estados expuestos a una tensión continua en esas zonas.
  • ¿Desde cuándo estas así?: Es probable no saber desde cuando uno está así pero a veces echar la vista atrás ayudará a saber cuánto tiempo llevas con ese sentimiento. Cuando estamos “raros” la gente de nuestro alrededor, sobretodo la más allegada lo nota, y es cuando suele preguntarnos el típico “¿te pasa algo?”. Esto te puede dar pistas de cual fue la primera vez que te sentiste así. Remóntate hacia atrás: ¿Cómo estabas ayer? ¿Y hace tres días? ¿Y la semana pasada?
  • El espejo: un ejercicio que se puede realizar en casa es mirarse en el espejo y atender a cada una de las partes de nuestra cara. Atender a nuestra expresión y a las pequeñas muecas automáticas que realizamos. Mírate a los ojos. Si en ese momento surge un sentimiento puedes empezar por ahí para tomar conciencia de la emoción principal y llegar a aquello que te sucede.
  • ¡Rápido! Di lo primero que se te está pasando ahora por la cabeza: Puede parecer algo espontáneo, absurdo o divertido, pero a veces decir lo primero que se te pase por la cabeza, una frase, un adjetivo o una imagen, puede dar pistas sobre aquello que estas sintiendo o pensando en esos momentos, ayudando a sacar esos pensamientos automáticos fugaces.
  • Atiende a tu conducta: ¿haces algo que antes no hacías? ¿Has dejado de hacer algunas cosas desde que te encuentras así? Cambiar tu conducta o la forma de ver las cosas influye en nuestra vida. Es posible que algún cambio te haya afectado, por ello, atender aquello que hacemos durante el día nos puede facilitar el saber qué ha cambiado en nosotros.
  • Pide ayuda: muchas veces esta sensación, sentimiento o emoción, al igual que viene se va, las personas somos una montaña rusa de emociones. Pero cuando hacen mella en nuestra calidad de vida y no tenemos recursos para afrontarlo, tenemos que aprender a aceptar la ayuda de otras personas para saber cómo ayudarnos a nosotros mismos. Consultar con un profesional como el psicólogo te puede ser de gran ayuda.

¡Espero que te haya gustado el artículo! Gracias por visitar PSICÓLOGOS TERUEL. Cada semana hay un nuevo artículo sobre Bienestar emocional. Puedes encontrarme en las redes sociales: Facebook: “Psicóloga Raquel Ribes”, Twitter “@psicologaribes”. Más artículos en "Los engranajes de la Psicología" Te espero en el próximo post ;)

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