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¿ESTOY PERDIENDO LA MEMORIA?

En este artículo, vamos a hablar de la MEMORIA, una de las funciones cognitivas más importantes, la cual nos permite adquirir informaciones, almacenarlas en nuestro cerebro y, posteriormente, utilizarlas. Es básica para la resolución de problemas y también para poder adaptarnos con éxito a nuestro entorno (trabajo, área social, familia….etc.). Vamos a ver algunos ejercicios sencillos, que se pueden aplicar en el propio domicilio, para la estimulación de esta capacidad cognitiva, en personas sin deterioro y con un deterioro cognitivo leve.

Por otro lado, la memoria es la capacidad cognitiva, que normalmente, primero se ve afectada en la demencia, especialmente en la demencia tipo Alzheimer. También se relaciona la pérdida de memoria con las personas mayores, en general. Lo que llamamos “olvidos benignos” y que no están relacionados con un deterioro cognitivo tipo demencia, sino que resulta algo normal (por ejemplo; el fenómeno llamado “palabra en la punta de la lengua”, olvidar el nombre de alguien o algo conocido por un tiempo determinado y luego recordarlo). Aunque indicar que no estamos condenados a padecer problemas de memoria por el mero hecho de envejecer, de hecho, existen estudios que demuestran que una mala salud, déficits sensoriales, problemas de movilidad y aislamiento social son mejores predictores de los problemas de memoria que la edad en sí misma. (Gilewski et al., 1990).

A continuación vamos a definir lo que es la Memoria y los tipos que hay. Así podremos entender mejor los diferentes ejercicios de estimulación y por qué se aplican.
Una definición que podemos utilizar para describir esta capacidad cognitiva superior, sería la siguiente; “sistema cognitivo humano no unitario que nos permite aprender, guardar y recuperar episodios, acontecimientos, hechos y habilidades personales y sobre el mundo. No hay una memoria, sino varias memorias.” (Tulving).
Como indica la definición, NO HAY UNA MEMORIA, SINO VARIAS MEMORIAS, para entender mejor esto, voy a describir tipos de memoria según un modelo, que normalmente es el más utilizado; “Modelo multialmacén de Atkinson y Shiffrin; Memoria Sensorial, Memoria Corto Plazo y Memoria a Largo Plazo”:

-    “Memoria Sensorial”; es un registro de las sensaciones. Permanece durante un segundo y puede desaparecer o ser transferida a otros sistemas de memoria (por ejemplo: leer un cartel en la calle). Puede ser visual, auditiva, olfativa, táctil, etc. Es como una fotografía instantánea que realiza el cerebro.

-       “Memoria a Corto Plazo”; también llamada primaria, reciente o de trabajo. Retiene la información captada durante 30 segundos, facilita la fijación y transferencia de la información a la Memoria a Largo Plazo. Así se constituyen los recuerdos. Este tipo de memoria es la que se ve más afectada en las primeras fases de la enfermedad de Alzheimer, un mayor con esta enfermedad, no puede recordar la mayoría de la información reciente, nueva y poco a poco también tendrá dificultades en “evocar” información de la Memoria a Largo Plazo, la cual explico a continuación.

-       “Memoria a Largo Plazo”; también llamada secundaria. Es el almacén de la memoria donde los recuerdos perduran durante largos periodos de tiempo. Puede tener cualquier tipo de recuerdo (palabras, imágenes, vivencias de la persona, su historia de vida, lo aprendido, por ejemplo en la escuela) y es ilimitada en su capacidad, es decir, pueden almacenarse recuerdos durante toda la vida.


Respecto a los ejercicios de estimulación cognitiva, si podemos contar con la experiencia de un profesional, por ejemplo un Psicólog@ Gerontólogo, sería estupendo, pero de todas formas, indico algunas pautas y ejercicios que se pueden hacer en casa sin grandes dificultades.
Existen algunas estrategias, “trucos” para ayudar a las personas con o sin demencia a aprovechar los ejercicios que se realicen para estimular sus capacidades cognitivas. Es importante;

-     Poder usar ejercicios basados en las emociones. Si algo nos gusta, será más fácil poder aprenderlo y después evocarlo.
-       Claridad y precisión. Acortar el texto, el problema, ir a las ideas clave..
-    Repetir lo que queremos que aprenda durante varios días, pero siempre haciendo pausas suficientes e introduciendo ejercicios más lúdicos, para que la persona mayor no se aburra y deje de hacerlos.
-   Asociar los recuerdos. Un recuerdo será más estable y más fácil de llevar a la conciencia cuantas más relaciones tenga con otros recuerdos (por ejemplo, queremos que recuerde los nombres de diferentes animales, quizá sería una buena idea pasar un día entretenido, lúdico con la persona mayor, en un Zoológico y así ir asociando los nombres de dichos animales con esa experiencia positiva que es pasar un día fuera en el Zoo).
-      Muy importante, si algo nos gusta, es más fácil que lo memoricemos, por lo que si nos entretiene, lo aprendemos muchas veces “sin querer”.

Ejemplos de ejercicios más o menos sencillos, los cuales pueden realizarse en el propio domicilio del mayor:

-       Ejercicio 1: Indicar al mayor que haga un “diario de actividades”, anotando con detalle todas las actividades que ha realizado durante el día; visitas que haya tenido o hecho, comidas, llamadas telefónicas, películas que ha visto en la televisión, compras.., etc.

Este ejercicio servirá para que fije en su memoria las actividades recientes que ha realizado durante el día. Ejercitando la Memoria a corto plazo e incluso a largo plazo.

-    Ejercicio 2: Se presenta al mayor una determinada información (por ejemplo; una noticia de un periódico, de TV, un vídeo), con tres o cuatro datos relevantes (numéricos y también verbales). Se le presenta por escrito, para que lo lea bien y lo asimile, fije en la memoria. A partir de esa información le formulamos una serie de preguntas: que explique lo que recuerda de la información, que recuerde algún dato concreto de la información, que exprese su opinión personal sobre la noticia. Si tiene muchas dificultades, después de leer dicha noticia, puede apuntar lo que considere más importante.

-     Ejercicio 3: Indicar al mayor que vas a leerle varias frases cortas, una a una y que quieres que las repita.

Aquí se pretende estimular la memoria inmediata, memoria a corto plazo.

-       Ejercicio 4: que nos enseñe un álbum de fotos, para que nos explique dónde estaba, qué personas le acompañaban, qué hacía….., etc.

Se pretende estimular la memoria a largo plazo.


A parte de estos ejemplos de ejercicios específicos para estimular la memoria, podemos indicarle que lleve agenda para apuntar las citas importantes (médico, cumpleaños de familiares…), si le gusta jugar a las cartas, también es una forma de estimular, si no tiene deterioro cognitivo; la lectura (evoca recuerdos), juegos de mesa, crucigramas (también se estimularía el lenguaje).


Puedes seguirnos en Facebook, en nuestra página; “Ejercita Tu Cerebro” o si lo prefieres ser nuestro amigo en “Ejercitatucerebro Psicología”.
Por supuesto, puedes hacernos una pregunta, consulta, enviándonos un mail a ejercitatucerebro.psicologia@gmail.com y recuerda,  ser mayor no es sinónimo de perder la memoria .

Espero que haya sido de vuestro interés, y que podáis aplicar estos ejercicios con familiares o a vosotros mismos.


Mónica Vicente- Integrante del Proyecto “Ejercitatucerebro Psicología”.

EL MAYOR CON DEMENCIA

En este artículo, vamos a hablar de lo que es una demencia de una forma muy general y de las posibilidades en el tratamiento psicológico de un mayor que curse con esta enfermedad.

El término “demencia” se aplica al deterioro progresivo del conjunto de las funciones intelectuales (memoria, atención, juicio y capacidad de razonamiento) y a causa de este deterioro/pérdida pueden aparecer trastornos conductuales (ansiedad, irritabilidad, agresividad…). Existen demencias “degenerativas”, las cuales afectan fundamentalmente al sistema nervioso central, por ejemplo la enfermedad de Alzheimer, de Parkinson… y demencias “no degenerativas”, las cuales tienen diferentes inicios, podrían ser, por ejemplo, las vasculares (Ictus-Accidente Cerebrovascular). También según los síntomas, las podemos dividir entre demencias “corticales”, en las que existe una mayor afectación cognitiva; memoria, atención, lenguaje… (Alzheimer, por ejemplo) y “subcorticales”, en las que la afectación es más visible en alteraciones conductuales y del estado de ánimo (Parkinson, por ejemplo). También existe una afectación cognitiva, como en las corticales, pero en fases ya más avanzadas de la demencia.

La demencia, por lo que vemos tras esta pequeña introducción, es una enfermedad que va deteriorando al mayor poco a poco, entonces, si no hay solución, ¿para qué hacer un tratamiento psicológico?, ¿sirve para algo?.




La respuesta a las preguntas formuladas en el párrafo anterior es SÍ, claro que sirve, es calidad de vida para el mayor. Por ello vamos a hablar de las “Terapias NO Farmacológicas” (sin medicación). En varios estudios recientes, a nivel mundial, se demuestra que con algunas de estas terapias, se obtienen mejores resultados que con algunos fármacos, por ejemplo, en el tratamiento de la demencia tipo Alzheimer, en la recuperación de las alteraciones cognitivas.
Se comienza a hablar del buen resultado de las intervenciones “multi-componente”; estimulación cognitiva, con diferentes ejercicios/terapias, de las funciones intelectuales (memoria, lenguaje, juicio, razonamiento, movimientos voluntarios…), ejercicio físico adaptado al nivel de deterioro del mayor, intervención en trastornos de conducta (por ejemplo delirios), emocionales (depresión) y otros componentes en distintas proporciones, mejoran la capacidad funcional, cognitiva y el estado de ánimo de personas con demencia. Incluso, es un plus si dicha estimulación se realiza en grupo, ya que también beneficiaría su capacidad de socialización con otras personas, algo que también se va perdiendo poco a poco en las demencias. Muchas veces se pierde de forma consciente por el propio mayor, ya que puede sentir vergüenza al hablar con otras personas, puede darse cuenta que le resulta difícil comunicarse con otros como lo hacía antes (pierde el hilo de la conversación, no entiende lo que le dicen o preguntan). Ellos mismos se van apartando y es muy positivo incitarles a que se relacionen con los demás. La terapia sería un buen lugar para ello.
Las terapias NO farmacológicas tienen una base científica que justifica su utilización a día de hoy, ésta es la “Neuroplasticidad neuronal”, es decir; “La respuesta que da el cerebro para adaptarse a las nuevas situaciones y restablecer el equilibrio alterado, después de una lesión”. El cuerpo humano es muy “listo”, el cerebro es muy “inteligente” y tras una lesión en alguno de sus componentes, intentará suplirlo utilizando más otros o adaptándose con lo que tiene en ese momento. Esto ocurre también en un cerebro anciano, incluso en el de una persona con demencia tipo Alzheimer, aunque sea en menor medida.

Por lo tanto, el objetivo de las terapias de estimulación cognitiva del mayor, es en definitiva, mejorar la calidad de vida (concepto de envejecimiento activo que venimos hablando en anteriores artículos, aquí también tendría cabida), detener o ralentizar el deterioro cognitivo, mantener las capacidades cognitivas que se han conservado y promover la autonomía de la persona a la que se trata, que dentro de sus limitaciones, pueda llevar una vida digna y seguir formando parte de la sociedad. Así pues, como vemos, la intervención psicológica y de otros profesionales en un mayor con demencia es muy importante. No por tener una enfermedad degenerativa, incluso sin cura conocida (como la demencia tipo Alzheimer), hay que “apartar” al mayor, debe seguir siendo parte de la familia y de la sociedad y eso es lo que buscamos en el tratamiento.

Hablaremos de las diferentes terapias No farmacológicas en próximos artículos, además de las funciones cognitivas a estimular, ejercicios, trastornos conductuales y emocionales en mayores con demencia y por supuesto del cuidador principal familiar. Si estás leyendo este artículo y tienes un familiar/conocido con demencia, destacamos la importancia que tiene un tratamiento a tiempo para ralentizar en la medida de lo posible la enfermedad.

“La demencia tiene muchas caras”. Destacamos la importancia de los programas multi-componente, que buscan el tratamiento cognitivo (cerebro), emocional y conductual.


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Por supuesto, puedes hacernos una pregunta, consulta, enviándonos un mail a ejercitatucerebro.psicologia@gmail.com y recuerda,  un mayor con demencia “sigue contando”.

Espero que haya sido de vuestro interés, y que veáis al mayor con demencia como “una persona que ha sido, es y será”.


Mónica Vicente- Integrante del Proyecto “Ejercitatucerebro Psicología”.

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